12 feb. 2009

Darwin y la Antropología Social

El 12 de Febrero de 1809, hace justo 200 años, nace Charles Robert Darwin, mas conocido como Charles Darwin o simplemente, Darwin. Cuando tenía 50 años, es decir, hace ahora 150 años, publica su conocida obra "El origen de las especies", donde explica su teoría biológica de la evolución de las especies, estudios que completaría con la publicación de "El origen del hombre y de la selección en relación al sexo" y "La expresión de las emociones en los animales y en el hombre". Su teoría tuvo al principio tantos detractores como apoyos, pero poco a poco fue aceptada ampliamente por la comunidad científica y en estos últimos 150 años biólogos, genetistas, antropólogos, historiadores y demás científicos, no han hecho más que completar y complementar toda esta teoría comenzada por Darwin y que hoy cuenta con la amplia aprobación de la comunidad científica con nuevos y numerosos descubrimientos en muy diferentes campos1.

Todo esto es bien conocido por todos pero, ¿cual es la aportación de Darwin a la antropología?. La respuesta tendría que ser muy extensa y necesitaría una amplia investigación bibliográfica y documental, pero hay ciertos hitos que no pueden ser olvidados y que han influido en la antropología de forma muy fuerte en los años posteriores a la publicación de su obra magna, y que tiene repercusión hasta el día de hoy. En la antropología física la influencia ha sido la misma que en el resto de ciencias naturales. Hoy en día no se entiende la evolución humana desde nuestros antepasados comunes a los grandes simios hasta hoy en día pasando por las diferentes ramas evolutivas que han existido en nuestra especie (algunas de ellas extintas), sin acudir a la teoría general de la evolución de las especies de Darwin.

Pero centrémonos en lo que su teoría ha supuesto para la antropología social y cultural. En primer lugar, decir que todas las teorías desarrolladas a partir de las teorías científicas de Darwin en el campo de las ciencias sociales, han sido casi siempre interpretaciones interesadas y pseudocientíficas que no han contado con el respaldo de Darwin. La primera de estas corrientes se conoce como "Darwinismo Social" y su principal teórico e impulsor fue Herbert Spencer. Spencer fue un filósofo, sociólogo y psicólogo positivista contemporáneo a Darwin. Interpretó la selección natural en términos de "superviviencia del más apto" y lo trasladó al campo de la sociología. Con estas ideas dieron comienzo las teorías racistas, la eugenesia e incluso influenció a la ideología nazi o el neoliberalismo económico. Precisamente el darwinismo social tuvo se auge entre finales del siglo XIX hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Las premisas básicas de esta teoría es que las características innatas o heredadas tienen una influencia mucho mayor que la educación o las características adquiridas. A partir de aquí se desarrolla toda una teoría racista, sexista y etnocéntrica donde incluso se llega a justificar la esclavitud, la sumisión de la mujer con respecto del hombre y se realizan mediciones y taxonomías (incluso surge la antropometría) donde se clasificaban las personalidades, actitudes y aptitudes de cada persona simplemente conociendo las medidas de sus cráneos, determinados bultos, la longitud de su nariz o frente, etc. Toda esta teoría justifica la colonización que los países occidentales llevan a cabo en el siglo XIX, ya que bajo sus premisas, era concebido como natural que la sociedad mas avanzada y la raza mejor adaptada y mas fuerte (el hombre blanco occidental) hiciese lo que le viniese en gana con el resto de sociedades y seres humanos. Esta "biologización de las teorías sociológicas", como se ha denominado a veces, ha justificado y sustentado una de las etapas más negras de la historia de occidente, ya que la colonización supuso no solo el genocidio de grandes grupos y sociedades humanas, sino también un gran impacto para el medio ambiente y la fauna y flora autóctonas de las zonas colonizadas.


Otra de los más importantes marcos teóricos influenciados por la teoría de Darwin ha sido el Evolucionismo Social. Aunque podría entenderse como la misma teoría anterior, o como un sucedáneo de ella, el Evolucionismo Social se convierte en una serie de teorías con carácter propio que suponen la primera teoría de la evolución cultural. Además, aunque la teoría de Darwin influenció mas tardíamente a este marco teórico, Tylor o Morgan ya habían escrito acerca de la evolución cultural antes del surgimiento de la obra de Darwin influenciados por la filosofía de la Ilustración por autores como Hobbes o Hegel. Según estos evolucionistas, las culturas tenían un recorrido común y una misma finalidad. El recorrido era el que había seguido la cultura occidental del momento, y el objetivo último era precisamente el estado en el que ésta se encontraba. Es decir, la cultura europea del siglo XIX era el ejemplo a seguir e imitar para todas las culturas. Las teorías biológicas de Darwin no hicieron sino dar más argumentos a estos teóricos. Sin embargo, a partir de estos primeros teóricos, surgieron diferentes escuelas que defendieron evoluciones divergentes, multilineales, etc. que no presuponían un fin común para todas las culturas, ni un mismo recorrido, sino que aceptaban las divergencias evolutivas porque estas se veían condicionadas por diferentes motivos; el medio en que se encontraban, el desarrollo tecnológico que poseían, la propia organización social, etc.

Aunque la influencia de Darwin en las teorías sociales pueda hasta aquí parecer mas negativa que positiva, a partir de la superación del etnocentrismo, de la concienciación de que la antropología no debía estar al servicio de ninguna institución social y que debía ejercer una actividad objetiva (o como mínimo optar a ella), diferentes teorías han adoptado la evolución social de una forma menos negativa que estas dos vistas anteriormente. El Materialismo Cultural, por ejemplo, acepta tanto la evolución convergente como la paralela como explicación del estado de las diferentes culturas al rededor del mundo. Como este marco teórico pone énfasis en el factor infraestructural, se explican los distintos momentos evolutivos de las culturas a través de una similar relación con los medios materiales y ecológicos. Entonces, estas teorías son deterministas en el sentido de que a iguales condiciones tecnoambientales, se deberían dar condiciones culturales similares. Pero niega que todas aspiren a un objetivo evolutivo, y niega también que unas formas culturales sean mejores que otras. Es decir, dejan atrás los prejuicios etnocéntricos de las anteriores teorías evolucionistas.

Como ya se dijo, Darwin nunca respaldó las primeras teorías sociales surgidas y justificadas a partir de su obra. De hecho él mismo afirmaba abiertamente que las rechazaba por ser racistas. Sin embargo la sombra de Darwin es larga en toda la historia de las teorías antropológicas y puede que solo en los últimos años se haya podido separar esa teoría biológica de la evolución de la teoría social de las culturas. Aún así, no se podría entender el estado actual de la disciplina sin la gran influencia que han tenido las ideas de Darwin, tanto para bien como para mal, en los diferentes marcos teóricos de la Antropología.


1http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Completando/Charles/Darwin/elpepisoc/20090206elpepisoc_1/Tes